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Simplemente Saranghae (Simplemente Amor/FanFics) Cap.II

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Capítulo II


Han pasado varios años y Su Ja estaba sentada, en el pasillo del Sinaí Medical Center de los Ángeles California. Se encontraba ahí esperando que la atiendan. Se le podía ver tan nerviosa y ansiosa y a su vez no paraba de preguntarse. ¿Qué pasará de nuevo con su vida? Su Ha sabía en lo más profundo de su corazón de que algo malo iba suceder y eso ella lo sabía muy bien, que todo lo que sentía, sería así.

De pronto abren la puerta del consultorio y la enfermera llama a la señora Marie Kim ese nombre fue el que Su Ha adopto cuando comenzó a vivir en los Estados Unidos. Entonces ella entra a la consulta. Su Ha está hecha toda un manojo de nervios. Toma asiento y delante de ella se encuentra el doctor, un hombre de mirada tan dura que no refleja ningún sentimiento ni compasión. En ese preciso instante él le dará una noticia tan devastadora como la tuvo 10 años atrás.

De pronto el rostro de Su Ha empezó a cambiar poniéndose tan blanco como el papel. En ese momento ella no sabía dónde estaba y mucho menos podía sentir que tenía un piso. La pobre mujer se sentía caer en un abismo tan negro y oscuro que se le haría tan difícil salir. Aquel viejo doctor de mirada fría y aterradora le dio una noticia peor que su mismo rostro. ¿Como podía ser, que su pobre hija Jane?, su pequeña princesa había heredado esa maldita enfermedad; esa misma enfermedad que hace 10 años atrás le quito al hombre de su vida. ¡Su primer y único amor! Esa enfermedad que quebró su hermosa familia y felicidad en mil pedazos. Esa misma felicidad que le costó tanto tenerla y que fue el sufrimiento de otros. En ese momento pensó que tal vez la vida le estaba cobrando revancha por haber elegido su propio destino. Y no el que otros quisieron para ella. La vida ya le había alejado a su hijo Johnny de su lado debido a que él no pudo soportar la muerte de su padre. El recibió el mismo nombre de su padre. Ya que Johnny sentía que si al ponerle su mismo nombre su vida y su recuerdo continuaría aunque él no estuviera ya en este mundo sin presagiar que tiempo después esto sería una triste realidad.
Al salir Su Ja del consultorio, parecía un ser sin alma. Ella en ese momento no sabía qué hacer, ni mucho menos que pensar. Su dulce y cálida sonrisa había desaparecido por completo de su rostro. Ella no podía ni siquiera pensar, solo atino a salir del hospital sin rumbo fijo. Entonces en ese momento Johnny apareció en su mente y recuerdos. Haciéndole recordar esos días en Seúl cuando aun ella ni si quiera se imaginaba que aquel chico extranjero. Que la había ayudado en ese disturbio seria su gran amor. ¡Que difícil fue para Johnny en ese momento, lograr siquiera acercarse a ella!

En el tiempo que Su Ja vivía en Seúl, ella se alojaba en la casa de su tía la hermana menor de su madre. Una mujer joven y de forma de pensar muy distinta a la madre de Su Ja; a pesar que llevan la misma sangre. Ella no era una mujer que se dejaría oprimir por un hombre mucho menos por su esposo. Por eso aun ella no se ha casado, más que su tía parece su Unnie (hermana mayor). Ella intenta que su sobrina. Pueda liberarse del yugo familiar. Para que no sufra el triste destino de su hermana una mujer que realmente no conoció el verdadero amor. El nombre de su tía era el de Han Myung Yi ella sería una pieza clave para que el amor entre Johnny y Su Ja surja. Myung Yi sabía que ella en el fondo no era una chica débil y sin voluntad, como parecía ser y que si realmente la vida le presentaba obstáculos ella los lograría salvar con garra y optimismo.
Ha pasado mucho tiempo desde aquel día en que Johnny ayudo a Su Ja en el disturbio. Y no hay día que el joven fotógrafo no pase en secreto por el instituto de ella, para poder verla partir rumbo a su casa sin atreverse a hablar con Su Ja de nuevo. El siente mucho miedo de que aquella muchacha que le robo el corazón, lo rechace y que no quiera verlo nunca más, ya que no sabe cómo actuar delante de una joven como ella.

Pero una noche a Su Ja se le hizo tarde y no pudo encontrar el autobús para regresar a su hogar, entonces ella empezó a caminar rumbo a la casa de su tía. Era una noche muy oscura y aterradora. La luna se había ocultado, ayudando así a que el ambiente sea más peligroso de lo común. En ese momento la muchacha sintió, que alguien la seguía. Su Ja comenzó a sentirse nerviosa y empezó a caminar más rápido. De pronto sintió que alguien la agarro por la espalda comenzándola tocar. Era un hombre completa mente borracho que al verla sola, y que aprovechando la oscuridad de la noche quería abusar de la joven muchacha. Johnny que la seguía como su ángel de la guarda y que al ver lo que aquel hombre estaba a punto de cometer, lo agarro por la espalda y dándole un puñetazo en todo el rostro, lo hizo caer al piso. Y aquel vil hombre lo único que hizo, fue escapar como un cobarde sin defenderse. En la oscuridad de la noche Su Ja no pudo reconocer a Johnny hasta que la luz del poste alumbro su cara.
Ella quedo sorprendida como aquel joven norteamericano la había vuelto a salvar. En ese preciso momento ella pensó que ese muchacho de ojos azules y pelo oscuro era su ángel, que el destino le había puesto delante de ella y tal vez el iba ser algo más en su vida. Pero no podía dejar de pensar que si eso era así que difícil iba a ser todo para los dos.

Para Su Ja fue difícil romper el hielo ante Johnny, tal vez ella al comienzo solo aceptaba las invitaciones del joven, no por un sentimiento de cariño hacia él, si no solo por un simple agradecimiento. Aunque sus amigas no veían con buenos ojos la amistad de Su Ja con ese joven extranjero. Mucho menos la familia de Su Ja lo vería bien, eso era lo que más atormentaba a la joven muchacha. El simple hecho de que esto llegara a oídos de su familia la aterraba hasta desfallecer y mucho más terror tenía en pensar; que pasaría si esto llegará a los oídos de su padre. La poca libertad que había conseguido al ir a estudiar a Seúl seria cortada de un solo tajo, si sus padres se enteraran de la amistad de estos dos jóvenes.

Los días pasaban en Seúl y la primavera estaba a punto de llegar. Con ella los sentimientos de Su Ja hacia Johnny comenzaban a fluir. Aunque eso ella no quería aceptarlo a nadie; mucho menos a ella misma. Johnny en ese tiempo supo ganarse el corazón de la dulce joven, con su ternura y con su forma de ser. Su ángel, así la llamaba el a ella porque decía que solo un ángel como ella podría haberlo hecho cambiar tan radicalmente su forma de pensar. Y no se cansaba de darle gracias al destino y a Dios a pesar de no ser un hombre creyente de haber encontrado en su vida a aquella mujer. El se había jurado a si mismo que nunca haría sufrir a aquella muchacha que le había dado un nuevo rumbo a su vida. El haría todo lo que estuviera a su alcance con tal que ella sea feliz y que lograra alcanzar sus sueños.

Todas las tardes Johnny esperaba a Su Ja en la puerta del instituto. Para salir a caminar e ir a tomar fotos por toda la ciudad. A ella le encantaba ver trabajar a Johnny y muchas veces ella fungía como su modelo. El siempre le decía en forma de alago que no había más hermoso paisaje que ella; y que en su vida ella siempre seria su Reina y él un simple lacayo que la serviría toda la vida. Los sentimientos de Johnny hacia Su Ja se volvían cada vez más fuertes y los de ella también no se quedaban atrás. Pero siempre en ella se le veía una sombra de miedo; y a solas se preguntaba. ¿Qué pasará cuando termine el instituto, y tenga que regresar a su hogar? Sentía un gran sentimiento de culpa por haber aceptado el amor de Johnny, sin decirle nada de que ella era una mujer comprometida. Aunque ese compromiso era sin amor, ella sabía muy bien que este era un lazo muy difícil de romper. Y que sus padres no la dejarían ni si quiera intentarlo. Para ella esa felicidad que estaba sintiendo con Johnny. Era una felicidad que tenía tiempo de caducidad y que era un dulce sueño del que no quería despertar pero que en algún momento lo tendría que hacer.

Myung Yi sentía que algo en su sobrina habia cambiado, pero no sabía cómo preguntarle. Ella se daba cuenta que algo raro le pasaba ya que de aquella joven triste y sin ilusiónes que un día había llegado hacia su casa para estudiar no quedaba nada. Veía que su sobrina tenia una alegría inusual, hasta su belleza había comenzado a crecer. Su Ja parecía como aquellos botones de flores, que estan comenzando a florecer en toda su plenitud. Ya no parecía esas aves, las cuales sus guías están cortadas para no poder volar; si no era una hermosa ave con sus grandes alas a punto de desplazarlas para volar y comerse al mundo de un solo bocado. Ella sospechaba que su sobrina estaba enamorada y estaba muy feliz por ella. Pero no hay que negar que el día que Myung Yi se enteró que el joven amor de Sou Ja era un joven extranjero. Ella entro en un colapso pero se supo anteponer, su sorpresa por la felicidad de su sobrina. Aunque ella sabía muy bien que ese sería un camino muy difícil para Su Ja. Su sobrina tendría que caminarlo sola, aunque ella quisiera ayudarla en esa batalla no lo podria hacer. Ya que Su Ja tendria que enfrentarlo sola para poder ganar. Y así alcanzar la felicidad completa.
Un día la madre de Su Ja llego de sorpresa a la casa de su hermana para visitar a su hija, y como toda madre que conoce a sus hijos, se dio cuenta que a Su Ja le pasaba algo. Y como todo un viejo zorro se quedo callada, para averiguar sin que su hija y hermana sospecharan algo. Esa misma tarde fue a recoger a la joven al instituto, sin decir nada a nadie. Entonces ahí vio juntos a Su Ja y Johnny. Para ella ese fue un shock muy grande el cual no podía salir de su asombro. Al acercarse a Su Ja le dio una bofetada y la tildo de una cualquiera. Johnny en esos momentos quedo helado, sin saber que pasaba y no entendía nada. ¿Quien era aquella mujer tan agresiva, como pudo golpear así a Su Ja? En ese momento la madre de Su Ha le advirtió a Johnny que se alejara de su hija y que la dejara en paz. Ya que ella estaba a punto de casarse con un joven igual a ella y que él nunca podría pertenecer a su familia. La madre de la chica estaba enfurecida y comenzó a arrastrarla rumbo hacia la casa de su hermana, dejando ahí solo a Johnny parado, sin saber que pasaba y con la incertidumbre de no saber si volvería a ver a su ángel de nuevo.

Había comenzado en ese momento la gran prueba que estos dos jóvenes tendrían que enfrentar y así saber por fin si su amor era tan fuerte, como el destino mismo que se empeño en reunirlos...

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